Bodega histórica en Franciacorta donde la tradición campesina se ha fusionado armónicamente con la tecnología y donde la artesanía y la búsqueda apasionada de la excelencia se gestionan con compromiso y mentalidad emprendedora, sin concesiones.
Corría el año 1972 cuando el empresario Paolo Rabotti con el valioso apoyo de su esposa Paola emprendió el camino de la viticultura. Una elección inspirada y con visión de futuro que hoy lleva a cabo con entusiasmo y espíritu innovador su hijo Emanuele.